
Cuando estoy contigo el tiempo se detiene, no hay prisas. Cuando tu estas conmigo los ruidos callan y solo se oyen los latidos de mi corazón y el tuyo; como si hablasen un idioma diferente, que aunque no lo entiendo, lo siento y es mas fuerte y mas sincero que palabras. Cuando estamos juntos el amor nos tiene celos, la rutina de la vida cotidiana hace un alto y nos contempla como una madre contempla a su hijo recién nacido. Como dos locos actuamos cuando estamos juntos, como si nadie más existiera en el mundo, como ubicados en un nuevo mundo, nuestro mundo. Nada mas importa cuando tu y yo caminamos de la mano, tu sola compañía trae paz y descanso a mi vida. Si clavo mi mirada en tus bellos ojos claros me siento como un naufrago en medio del océano, no hay nada mas a mi alrededor, tus ojos lo llenan todo en ese instante y puedo ver tu calida alma a través de ellos. Tus ojos sinceros, me dicen todo, no hacen falta palabras, no hay dudas cuando miro en ellos, tus ojos delatan todo tu ser, como testigos de tu amor por mí. Luego yo sonrió. Segundos después tú sonríes tímidamente, esperando algún gesto mío. Cada gesto, cada sonrisa, cada mueca cautivan mi ser y soy preso de tu amor. Ese amor tan puro, tan real y tan sincero que solo se puede llevar al altar. A veces imagino ese momento en que estaremos frente a frente, y sellar delante de Dios un pacto para amarnos para siempre. Será como un sueño despertar junto a ti cada mañana. Dos vidas unidas y un mismo destino. Mi amor por ti es como una pequeña semilla, crecerá, se afirmara y hará más fuerte. Te amo como nunca imagine amar, y te amare aun más. Gracias a Dios por haber hecho que nuestros caminos se cruzaran, por haberme dado el privilegio de conocerte y amarte.